
Sabemos que no debemos confiar en los trailers. Que nos endulzan y luego la película no es como la contaban. Se han dado casos de trailers que mostraron cosas que luego ni siquiera salieron en la película. Que hay compañías que se especializan en hacerlo y «directores» famosos en el rubro de hacerlos. Incluso que hay algunos que se les va la olla y te cuentan y te muestran cosas que no quisieras que te muestren y te cuenten. Por eso no debemos confiarnos en los trailers. Ves el que es para el mercado internacional, o el más largo, si eres valiente, y ya está. Te esperas a ver la película. Pero para este caso el primer tráiler estuvo bien para presentar lo que quieren contar pero el segundo si que te deja con la miel en los labios. Dispuesto a comprar tu entrada. Véanlo y ya no veamos los que vengan después. Y crucemos los dedos que no estemos antes «otro buen tráiler de una mala película».
[…] donde debería ser más sencilla su labor: «penetrarnos» con sus premisas. Vamos, que ni Shimoneta es tan […]