
Este teaser trailer (osea este «cachito de lo que se viene») marca un giro audaz en la saga y promete su estreno para junio de 2026. Con una duración de apenas un minuto, abre con la desempaquetación de Lilypad, una tableta electrónica con voz juguetona, y antagonista, interpretada por Greta Lee, que aterroriza a los icónicos juguetes de Bonnie: Woody (Tom Hanks), Buzz (Tim Allen), Jessie (Joan Cusack), Forky (Tony Hale) y el resto del elenco clásico. La escena, ambientada al ritmo de «Never Tear Us Apart» de INXS, muestra a los juguetes boquiabiertos de horror ante esta intrusa tecnológica, simbolizando el fin de la era de los juguetes físicos. Conan O’Brien presta su voz a Smarty Pants, un gadget de entrenamiento para el baño, reforzando el choque generacional. Mirando con calma el teaser, parece querer contarnos cosas como el paso del tiempo, la madurez y los cambios generacionales haciendo que el juguete físico se enfrente a la tecnologíaen su versión para niños. ¿Todo centrado en la pubertad? no nos muestra, por ejemplo, como se ve Bonnie, la actual dueña de todos nuestros amigos. La tecnología es entonces, según el teaser, una invasora en el mundo lúdico de los niños. Se acabó la imaginación… y tal vez con ella la vida de los juguetes. Reliquias de un mundo analógico, enfrentarán esta invasión con los pocos recursos que tienen, dada la falta de novedad y el esfuerzo que representa jugar con tecnología en contraposición de usar una tablet o una consola de videojuegos. Vamos, que jugar con muñecos requiere que pongas el cerebro a caminar y construirles un mundo y una historia, y hacerlo con una Tablet es solo presionar los botones adecuados resolviendo puzzles que acarician el circuito de recompensa del cerebro, lo que genera una adicción fácil. Pero no me voy a poner denso… al menos de momento. La franquicia, ya manoseada tras cuatro películas y spin-offs, huele a explotación comercial: ¿otro ciclo para exprimir la nostalgia pixariana? Pixar parece estirar el chicle de la amistad y el abandono, con fórmulas repetidas que bordean lo redundante. Sin embargo, este tráiler genera atención voraz —millones de vistas en horas, debates en redes— porque Toy Story es un monumento cultural. Su magia radica en evocar infancia perdida, y aunque predecible, el ingenio visual y emocional de Stanton y Harris mantiene el gancho. En un mundo saturado de reboots, logra lo imposible: hacernos creer que los juguetes aún sueñan. ¿Sobrevivirán al iPad? El tráiler grita sí, con corazón y píxeles… ¿funcionará? es pronto para saberlo.
Te maleas Tigroncio.... no digo nada más porque está a dos chascarrillos de los míos de ser verdad XD