
Recientemente tenemos toda una controversia que recorre el mundo de lado a lado, en torno a la capacidad de la última actualización de la IA ChatGPT: el poder transformar una foto cualquiera a un estilo específico de dibujo. Simpson, Muppets, Locos Adams… y por supuesto, Ghibli. Lo cierto es que ante la oportunidad de jugar con la IA gratis (ni tan «gratis» es…. en el fondo la estamos «entrenando»… gratis). Muchos son los que han saltado a decir que es una ofensa, que es un robo de derechos de autor…. y una larga lista de acusaciones. Y como no, están también los que afirman que no se unirán a la tendencia y luego sacan una olla y un cucharón y lo van anunciando por todos lados. La indignación colectiva escaló cuando un supuesto comunicado oficial de Ghibli rechazaba el uso de su estilo y pedía que se retirara esa habilidad de la IA. Solo como referencia: ni Studio Ghibli, en sus redes sociales, ni Miyazaki, que no tiene redes sociales, se han pronunciado oficialmente acerca del tema de la IA. Pero es lindis ver como hasta los medios de prensa tradicionales se han comido el bulo. Las declaraciones qué hizo, en el tema de la animación asistida por computadoras y el 3d fueron en 2016, en una muestra de tales tecnologías que organizaron para él. Allí el sensei se despachó con todo contra estas técnicas, como ha hecho desde siempre: no le gustan, piensa que así no debería hacerse. Pese a esto, Studio Ghibli hizo sus pininos en el 3D con «Earwig y la bruja» en 2020. Película cuya dirección cayó en manos de Goro Miyazaki, hijo del sensei y un director que valgan verdades ha ido evolucionando desde muy malo hasta bastante eficiente. Obviamente sin poder salirse de la sombra de su padre. No necesito explicarles que en 2016 no había IA ni ChatGPT, ¿no? veamos ahora uno de los afiches promocionales de Earwig y un frame.


(Dejaré el hablar de esta película para un post luego, que hay bastante que comentar de ella. pero es muy seguro que aun siendo un seguidor medio del trabajo de Ghibli y Miyazaki, se te haga desconocida esta cinta. Sigamos entonces.) Las IA son herramientas. Tecnología que está cambiando el mundo como en su momento lo hizo la PC, las fábricas y muchas más. Adáptate o extínguete. Por que si no te adaptas una IA va a terminar haciendo tu trabajo. Recuerda: necesitamos que las IA laven y planchen para que nosotros podamos crear cosas nuevas; no debemos lavar y planchar nosotros para que sea la IA la que cree cosas nuevas. Consideremos las fábricas: cuando las fábricas y la cadena de producción masiva aparecieron, la gente se rasgaba las vestiduras afirmando qué miles se quedarían sin trabajo reemplazados por máquinas. Los más avispados, en vez de lloriquear, dejaron de ser gente que hacia cosas para pasar a ser gente que trabaja con máquinas que hacían cosas. Técnicos, mantenimiento, supervisión, incluso crear nuevas maquinas. Y la sociedad humana continuó. Lo mismo podemos decir de la cámara fotográfica contra los retratistas; la radio; el teléfono contra el telégrafo; la PC contra todo el mundo. Como dije, los ejemplos son muchos. Y claro, en medio de la pesca a río revuelto para tener relevancia no faltaron los ecologistas ultra, quienes tras unas declaraciones de un CEO de OpenIA (la dueña de Chat GPT) afirmando que sus servidores literalmente se estaban recalentando, se quejaron por el impacto de esta tecnología en el medio ambiente. Les preocupa que ChatGPT consuma mucha agua, pero no tienen ni idea de como se establece y en donde una granja de servidores. Y no dicen nada de lo que consume Tik Tok y la suma de todas las redes sociales. Ya puestos, el porno en línea. Menos hablan del calor adicional que millones de GPU en el mundo generan para que puedan jugar en 60fps. Pero no, el problema es una IA que hace dibujitos. Ahora quiero que vean el afiche de una película (y ya puestos, la imagen que abre este post es mía: somos yo y Shiki Souma viendo el noticiero cualquier mañana después del primer biberón):

Esta imagen de aquí es el afiche de una película llamada «Héroes Humildes», que en realidad es una colección de varias historias cortas. ¿Reconocen el estilo visual? aja… fácil… No, se equivocaron… Esto no es Ghibli. Esto es de PONOC un estudio de animación que se fundó en 2015 por Yoshiaki Nishimura, exproductor de Studio Ghibli. Por el momento ha tenido una vida irregular con buenas y malas producciones y la verdad su destino es incierto, aunque muchos consideran a PONOC el sucesor natural de Ghibli, ya que el propio Miyazaki-sensei es el principal escollo para el, en este momento, tardío recambio generacional en Ghibli. O como el propio Miyazaki dijera una vez «prefiero ver morir a Ghibli, que verlo realizar obras mediocres». Y si lo dijo él, háganse a la idea de que no es un balandronada de su parte, en serio lo piensa así. Dicho esto… no veo a Hayao Miyazaki ni a Toshio Suzuki (los dos nombres más grandes de Ghibli hoy por hoy, además de los pocos miembros del Ghibli inicial) quejándose de que les robaron el estilo visual. Gente que SI está haciendo dinero con ello. Debe ser por muchas razones, pero la principal es que hay que entender que una película de Ghibli sería igual de buena con el estilo visual que sea, simplemente porque es una BUENA historia, contada de GRAN manera. Su estilo visual es importante, pero no lo más importante, ni convierte automáticamente a sus películas en un éxito. A menos que estés ante un trabajo de PONOC, no sepas que es y pienses que es una película de Ghibli.
Ah, creo que esta en Netflix y Crunchyroll, no? es una serie bastante digerible, de la que no hay que…